El cuidador familiar (formal e informal) puede sufrir una carga de actividades, su laboral, su familia, el área social, además del compromiso con el familiar que cuida.
A través del taller aprende habilidades para modificar actitudes y mejorar su bienestar y su salud, la de su entorno familiar, social y laboral.
Habilidades y Actitudes
- Estar más abierto a ver las cosas de otra manera (ej.: aceptar opiniones diferentes)
- Ser más creativo y propositivo (ej.: transformar dificultades en oportunidades)
- Encontrar soluciones de forma más fácil (ej.: ser más pragmático y dinámico)
- Gestionar la carga emocional y el estrés negativo (ej.: enfadarse menos, sentirse más contento)
- Mejorar la asertividad (ej.: expresar sin miedo las propias opiniones)
- Aumentar la seguridad en uno mismo (ej.: reconocer sus capacidades y dar los pasos necesarios)
- Desarrollar una comunicación fluida (ej.: conseguir escuchar y ser escuchados)
- Reconocer la necesitad de pedir ayuda y aprender a delegar (pedir la colaboración de otros familiares)
- Ser más empáticos
- Utilizar mejor sus energías (ej.: sentirse con más fuerzas, y aprovecharlas para otros proyectos)
- Usar mejor su tiempo (ej.: diferenciar sus urgencias de sus prioridades)
Mejoras de bienestar y salud
- Entenderse, comprenderse y conocerse más (ej.: reconocer mensajes de alarma del cuerpo, ser más consciente de los obstáculos)
- Encontrar tiempo para si mismo, para sus necesidades y sus deseos (ej.: volver a tener vida privada)
- Aumentar la calidad de sus relaciones sociales (ej.: comunicarse de manera efectiva con la familia, pareja, amigos)
- Eliminar las tensiones psicofísicas (ej.: dolores de espalda, contracturas...)
- Sentirse más satisfecho (ej.: conseguir, celebrar y disfrutar de los resultados deseados)
- Estar más sereno, aceptar y vivir más tranquilo (ej.: dormir mejor, tener una mejor vida sexual...)
- Vivir con más alegría



